Estos dibujos se generan a partir de aquellas escrituras espontáneas, que aparecen en los papeles cotidianos que habitualmente descartamos: boletas, comprobantes, listas de compras, postales, apuntes, recetas médicas, etc. El tipo de escritura que traen: apurada, incompleta, codificada a veces, desprolija, anónima, desprejuiciada, involuntaria, dubitativa, … es la base de mis dibujos.
Trabajo sometiendo el material a operaciones sistemáticas sin prefigurar el resultado, vectorizando la escritura buscando producir un extrañamiento entre significante y significado. Así genero las bases que luego utilizo para dibujar a mano, también de forma sistemática: trazo, borro, copio, tacho, … todas operaciones asociadas a la idea escribir.
Este circuito que va de la escritura de alguien desconocido, pasa por lo digital y vuelve a mi dibujo, revela algo oculto que excede lo que originalmente se quiso comunicar con la confianza de que, de alguna forma, ese dibujo está inscripto en la letra. Se trata de investigar de qué forma la escritura se convierte en dibujo, a partir de ciertas operaciones sistemáticas. Lo que surge no es entonces voluntario, sino que se encuentra a partir de las operaciones (digitales y manuales) a las que se somete a la escritura. Es el mecanismo el que revela el dibujo.






